miércoles, 30 de septiembre de 2009

El niño de los caballos

La fuerza de voluntad de unos padres que intentan mejorar la vida de su hijo "autista" por medio de los caballos".



La asombrosa historia de Rupert Isaacson y su hijo Rowan. 

martes, 29 de septiembre de 2009

La suerte existe...os lo digo yo, hasta para los perros.


Hola mis queridos amigos!

He nacido perro, ya sabéis, animal mamífero, cuadrúpedo y eterno compañero fiel del hombre.


Me han bautizado con el nombre de Iruk, que en lengua pemon significa red; bueno, es una especie de red que los indios pemones utilizan para pescar. No entiendo muy bien por qué me han puesto ese nombre, tal vez por aquello de que a mis nuevos amos le gusta pescar o tal vez porque todos estamos enganchados a la red. Cualquiera que sea el motivo me gusta mi nombre.

Solamente tengo tres meses, pero como soy un chico precoz he decidido que quiero ser "blogero", o mejor dicho quiero ser "un escritor de blogs".

Eso es, quiero contar historias, unas más tontas que otras...o no.

El título de esta entrada trata sobre la suerte, esa palabra tan repetida por los humanos cuando las cosas les salen mal: "¡que mala suerte! Bueno, pues yo como perro he de decir que he nacido con suerte, por lo menos en mis tres meses de vida. Tristemente mis antiguos amos, por desidia o por ignorancia, no sé, me tenían lleno de pulgas y de parásitos intestinales; sin embargo, mis nuevos amos después de expulsar de mi cuerpo esas "malditas pulgas" y esas "malditas lombrices" me están dando mucho cariño. Creo que les ha venido bien mi presencia, se ríen mucho con mis piruetas y con mis carreras alocadas. Según he escuchado por ahí, les he sacado un poco de la monotonía que les embargaba desde hace tiempo.

Y que puedo decir de mi..., pues que he tenido "mucha suerte". Yo soy feliz y les hago felices. Nada más bonito en la vida que compartir momentos de felicidad y de alegría.