sábado, 25 de septiembre de 2010

Una cámara en su mochila…vida en mi retina.

Mis queridos aventureros, decía un gran dramaturgo: “los sueños, sueños son…” y puede que sea cierto; pero muchos se cumplen, aunque sea a través de sueños ajenos. No, no me he vuelto loca. ¿O si? No sé.
Tal vez, para muchos sí, si afirmo que Nacho Cembellín, con su cámara y con sus sueños cumplidos, dan vida a mi retina. Pero, mejor será que sus propias retinas disfruten de uno de mis sueños: una cámara, una mochila y todo un mundo de vivos colores por descubrir.



En su blog Sigamos Soñando encontrareis más fotos llenas de vida, de sentimiento, de color…reflejo de su pasión por la naturaleza y el deporte.

Además, en su otro blog Ámbar un Rhodesian en Madrid, encontraréis fotos como esta de su perro Ámbar.

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Nacho, gracias por compartir tus sueños y darle vida a mi retina.




martes, 21 de septiembre de 2010

Cuando los vientos no son favorables pero…

…Algo Queda

Músicos_de_Bremen_Stadtmusikanten) Un hombre tenía un burro que, durante largos años, había estado llevando sin descanso los sacos al molino, pero cuyas fuerzas se iban agotando, de tal manera que cada día se iba haciendo menos apto para el trabajo. Entonces el amo pensó en deshacerse de él, pero el burro se dio cuenta de que los vientos que soplaban por allí no le eran nada favorables, por lo que se escapó, dirigiéndose hacia la ciudad de Bremen. Allí, pensaba, podría ganarse la vida como músico callejero. Después de recorrer un trecho, se encontró con un perro de caza que estaba tumbado en medio del camino, y que jadeaba como si estuviese cansado de correr.
-¿Por qué jadeas de esa manera, cazadorcillo? -preguntó el burro.
-¡Ay de mí! -dijo el perro-, porque soy viejo y cada día estoy más débil y, como tampoco sirvo ya para ir de caza, mi amo ha querido matarme a palos; por eso decidí darme el bote. Pero ¿cómo voy a ganarme ahora el pan?
-¿Sabes una cosa? -le dijo el burro-, yo voy a Bremen porque quiero hacerme músico. Vente conmigo y haz lo mismo que yo; formaremos un buen dúo: yo tocaré el laúd y tú puedes tocar los timbales. Al perro le gustó la idea y continuaron juntos el camino. No habían andado mucho, cuando se encontraron con un gato que estaba tumbado al lado del camino con cara avinagrada. (continuar leyendo cuento…)

Así comenzaba un cuento de los hermanos Grimm, llamado Los Músicos de Bremen, un cuento, en un día como hoy, con un significado muy especial para mi. Todos sabéis y si no lo sabéis, os lo recuerdo, hoy 21 de septiembre, es el día de la enfermedad de Alzheimer. Por desgracia, enfermedad que padece mi padre desde hace mas de 10 años. Hace unas semanas, no sé muy bien porque, acudieron a mi mente, en una de esas noches de desvelo, recuerdos adorables de mi niñez junto a mi padre, cuando conseguía convencerle de que me contará un cuento. Claro está, los cuentos siempre eran Caperucita Roja, Pulgarcito, Blanca Nieves y los Siete Enanitos, etc.; pero, a mi me divertía enormemente oírle contar Los Músicos de Bremen. Sus imitaciones  rebuznando, ladrando, maullando nos hacían terminar muertos de risa a los dos. Eran momentos especiales, donde un padre aún joven, tremendamente fuerte y sano, narraba aquel cuento de forma diferente al resto de cuentos. Recuerdo, que siempre ponía muchos énfasis en frases como “Un hombre tenía un burro que, durante largos años, había estado llevando sin descanso los sacos al molino, pero cuyas fuerzas se iban agotando, de tal manera que cada día se iba haciendo menos apto para el trabajo... o porque soy viejo y cada día estoy más débil y, como tampoco sirvo ya para ir de caza, mi amo ha querido matarme a palos…”
Por aquel entonces, con mi corta edad, seis o siete años, no asimilaba del todo, los pequeños detalles que los hermanos Grimm y por ende, mi padre, querían transmitir. “ Cuando uno envejece, se hace lento, torpe y se convierte en un estorbo para los jóvenes…” Esta, tal vez, es una de las enseñanzas del cuento, junto con la esperanza de que siempre te puedes dedicar a otras cosas fuera de tu oficio. No creo, ni por lo más remoto, que a mi padre, por aquel entonces, se le pasase por la cabeza, que una enfermedad como el Alzheimer pudiera arrebatarle su ansiada jubilación, sus tan añorados años de descanso y disfrute de la vida. Un hombre, que desde los ochos años, trabajó sin descanso hasta los sesenta y dos. Ahora, desde hace unos años, es “un dependiente total”, física y mentalmente, que tan pronto nos reconoce como al segundo nos mira, con unos ojos abiertos como platos preguntándose: “y ésta, ¿quién es?.

Muchos médicos y mucha gente, piensan que su mente muere por completo, que dejan de tener sentimientos, que a través de su mirada perdida sólo queda vacio; pues yo digo que no, que no todas las neuronas se han perdido por el camino, que algunas resisten…que ¡
Algo Queda!
Cuando, de repente, una lagrima cae por su mejilla y sin decir palabra te acaricia, como dándote las gracias por cuidarle, entonces te das cuenta de que nada es en vano y la que te emocionas eres tu, aunque ya no consigas apenas reconocer a tu propio padre.

Muchas y muchos son, los que dedican su día a día, a cuidar uno o dos enfermos de Alzheimer o Demencia Senil; si, si…dos, porque conozco casas donde hay hasta dos enfermos y ahí están, bien cuidados y bien atendidos. Por eso, este post va dedicado a todos los cuidadores de esta terrible enfermedad que os puedo asegurar, es una tremenda lección de vida: nada hay tan terrible como perder la cabeza.

El cortometraje
Algo Queda de Ana Lorenz Fonfría, nos retrata de forma resumida y liviana la angustia que a veces soportan los cuidadores. Su excelente trabajo ha recibido las distinciones a Mejor Cortometraje II SNCFILM, Madrid (2010) y Mejor Guión X Premios Rovira-Beleta (2010). Aquí os lo dejo: cuando tengáis un rato no dejéis de ver esta jollita.




¡Gracias Ana Lorez Fonfría! 


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miércoles, 8 de septiembre de 2010

Los monos babuinos también tienen mascotas

Mis queridos aventureros, esta semana no tenía intención de subir ninguna entrada al blog; pero, sin pretenderlo, gracias a Alejandro Kreiner del blog Neurotransmisores, he descubierto otro blog: Somos Primates, donde me encontré con la entrada: Cuando el primate encontró al perro, que me ha dejado boquiabierta; pues no tenia ni idea de semejante comportamiento de estos monos, que por otra parte, no me eran especialmente simpáticos.

Este es el vídeo, que muestra como los monos babuinos raptan cachorros de perros, para criarlos por su grupo y convertirlos en sus mascotas y defensores de la manada.


¡Naturaleza Increíble! No dejara de sorprenderme nunca.











viernes, 3 de septiembre de 2010

Mil millones de hambrientos…

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) son ocho:

1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
2. Lograr la enseñanza primaria universal.
3. Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.
4. Reducir la mortalidad infantil.
5. Mejorar la salud materna
6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades.
7. Garantizar el sustento del medio ambiente.
8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.


Los 192 países miembros de las Naciones Unidas acordaron en el año 2000 alcanzar estos objetivos antes del año 2015. A tan solo cinco años, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha realizado un llamamiento a los líderes mundiales para que asistan a la cumbre que se celebrará del 20 al 22 de septiembre en Nueva York, para acelerar los avances hacia la consecución de los Objetivos de desarrollo del Milenio.


2010-09-03 19 25 03 

Cada año
5 millones de niños mueren a causa de la desnutrición infantil
y

el numero de personas que pasan hambre
han superado los mil millones.

Como Cooperante 2.0  os pido que os unáis a la petición de


logo-es

para que los líderes políticos mundiales concentren sus esfuerzos en acabar con las muertes relacionadas con el hambre, y que la desnutrición infantil se convierta en una prioridad.




2010-09-03 19 48 46