domingo, 1 de enero de 2012

Las mascotas no son regalos de Navidad

Mis Queridos Aventureros, Iruk y Mimo, me han pedido que os transmita "un deseo" para este nuevo año que comienza; bueno, mejor dicho, "dos deseos": su primer deseo es que si tenéis pensado pedir una mascota a los Reyes Magos os lo penséis dos veces antes de hacerlo; no importa que tipo de mascota sea (perro, gato o cualquier otra especie exótica de moda), todas ellas tienen una serie de necesidades como alimento, higiene, cariño y ejercicio que no todo el mundo está dispuesto a cumplir durante 15 o más años que podría llegar a vivir un perro, por ejemplo. 
Todos sabemos que cuando una mascota tiene apenas unos meses de vida son como pequeños juguetes de peluche, encantadores para niños y adultos; pero, en cuanto pasan unos meses y comienzan a ser adultos la cosa cambia; ya nadie quiere responsabilizarse de los paseos, del aseo y del resto de necesidades, bien por falta de tiempo o por desidia. 
Cuando se regala o se adquiere una mascota hay que estar muy seguro de  "quién va a cuidar y a convivir con el animal", de si es realmente amante de los animales, porque "un animal en un ser vivo que siente y sufre, física y psicológicamente".
Las estadísticas de abandonos en España durante la estación de primavera es abrumadora; según las autoridades unas docientas mil mascotas son abondonadas al año, sobre todo en esa época: primavera. Justo cuando las mascotas cumplen entre seis meses y un año, justo cuando ya han dejado de ser un juguetito de peluche. Y ¿a dónde van? Pues a la calle,  a deambular asustados y desorientados, pasando frío y recibiendo seguramente algún que otro palo o acabando debajo de las ruedas de algún coche.
Por eso, Iruk y Mimo, os piden que no convirtáis a las mascotas en regalos de reyes sin meditar muy bien quien va a recibir tan estupendo regalo.

Su segundo deseo, es que si vuestra decisión final es regalar una mascota, pues consideréis ser "solidarios" y toméis la decisión de adoptar alguno de los muchos que hay abandonados en albergues públicos o municipales. Hay miles necesitados de cuidados y cariño; y sobre todo, dispuestos a ofrecer lo mejor de si mismos, porque los animales abandonados son el doble de agradecidos cuando de nuevo reciben "el buen trato que nunca debieron dejar de tener".

Y ya sabéis, Google y unas palabras: "animales en adopción", "perros en adopción"....Click buscar y seguro que cerca de vuestro hogar existe algún albergue donde adoptar para "regalar", pero siempre con conciencia de a quién se regala.

Ya sé que me he repetido mucho a lo largo de la entrada, pero algunos de los perros que ha tenido mi familia fueron recogidos de la calle y también he visto una vez, hace muchos años, como un cabo y un sargento de la guardia civil abatían a tiros a un grupo de perros abandonados que se habían asilvestrado. Aun recuerdo la cara de pena del cabo, pero ordenes son ordenes. Los perros habían hecho piña y para poder comer atacaban los gallineros y las conejeras de las caserías. El resto os lo podéis imaginar.